He aquí por qué:
* Sociedad Patriarcal: La antigua Judea era una sociedad patriarcal, donde el poder y la sucesión pasaban principalmente por la línea masculina. Las mujeres generalmente no heredaban la autoridad política.
* Poder limitado de reinas: Si bien algunas mujeres tenían influencia, sus funciones generalmente eran de asesoramiento o se limitaban a áreas específicas como asuntos religiosos. No eran típicamente monarcas por derecho propio.
Es importante señalar que la historia del trono de Judea es compleja y está llena de períodos de dominio extranjero y agitación política.