1. Para superar sus limitaciones: Close padecía una rara enfermedad neurológica llamada prosopagnosia, también conocida como ceguera facial, que le dificultaba reconocer las caras. Sintió una fuerte necesidad de enfrentar esta condición y tratar de entender cómo funcionaban los rostros, lo que lo llevó a crear sus característicos retratos basados en cuadrículas.
2. Para explorar la forma humana: Close quedó fascinado por la complejidad y la individualidad de los rostros humanos, y sus pinturas se convirtieron en una forma de analizar y comprender las sutiles variaciones que hacen que cada persona sea única.
3. Para experimentar con técnicas artísticas: Close fue un innovador implacable que superó constantemente los límites del arte. Experimentó con diferentes medios, técnicas y escalas, a menudo utilizando métodos poco convencionales, como utilizar su propio cuerpo como pincel.
4. Para crear un diálogo visual: Las pinturas de Close no trataban simplemente de crear representaciones realistas, sino también de crear un diálogo con el espectador. Quería desafiar la forma en que miramos las caras y obligarnos a enfrentar los prejuicios y suposiciones inherentes que aportamos a nuestra percepción.
5. Para expresar su propia identidad: La obra de arte de Close era profundamente personal y su exploración del rostro humano era a menudo un reflejo de sus propias luchas y triunfos. Su trabajo exploró temas de identidad, percepción y condición humana, revelando en última instancia su propia visión artística única.
Además de estas motivaciones, Close también pintaba por el puro placer de crear arte y por la satisfacción de dominar su oficio. Su dedicación a su trabajo y su incesante experimentación lo llevaron a convertirse en uno de los artistas más influyentes de su generación.