1. Evaluación:
* Inspección: Un técnico de PDR examina cuidadosamente la abolladura para determinar su gravedad, ubicación y accesibilidad. También comprobarán si hay daños en la pintura que puedan requerir trabajo adicional.
* Viabilidad: No todas las abolladuras son aptas para PDR. Las abolladuras con pliegues pronunciados, desgarros grandes o daños importantes en la pintura pueden requerir una carrocería tradicional.
2. Acceso:
* Paneles de apertura: Es posible que el técnico deba quitar paneles interiores, molduras o incluso abrir puertas para acceder a la abolladura desde la parte posterior.
* Iluminación: Se utilizan luces especiales para iluminar la abolladura desde varios ángulos, lo que ayuda al técnico a ver los contornos y comprender su forma.
3. Herramientas y Técnicas:
* Herramientas especializadas: Los técnicos de PDR utilizan varias herramientas, que incluyen:
* Varillas: Se trata de varillas largas y delgadas con diferentes puntas y formas que se utilizan para aplicar presión y manipular la abolladura desde la parte posterior.
* Herramientas de pegado: Se utilizan pequeñas ventosas o pestañas de pegamento para sacar la abolladura desde el exterior si el acceso es limitado.
* Herramientas de iluminación: Unas luces especiales ayudan a iluminar la abolladura y permiten al técnico ver su progreso.
* Técnica: El técnico aplica presión y manipula la abolladura utilizando las herramientas, trabajando gradualmente para devolver el metal a su forma original.
* Varillas: El técnico empuja, tira y gira las varillas detrás de la abolladura, aplicando presión controlada para remodelar el metal.
* Herramientas de pegado: Se coloca una pequeña ventosa o una pestaña de pegamento en el exterior de la abolladura y luego se tira suavemente con una herramienta especial para sacar la abolladura.
* Martillado: En algunos casos, se puede usar un martillo especializado para golpear suavemente la abolladura desde la parte posterior, pero esto es menos común que trabajar con varillas.
4. Refinamiento y Acabado:
* Toques finales: El técnico refina meticulosamente la abolladura, asegurándose de que quede lo más suave y nivelada posible con el panel circundante de la carrocería.
* Limpieza: Se limpia la zona para eliminar cualquier residuo de las herramientas o pegamento.
* Inspección: El técnico inspecciona minuciosamente el área reparada, comprobando si quedan imperfecciones o daños en la pintura.
Beneficios de la PDR:
* Rentable: Suele ser más económico que la carrocería y el repintado tradicionales.
* Tiempo de reparación más rápido: Las reparaciones de PDR suelen tardar menos tiempo que los métodos convencionales.
* Conserva la pintura original: No se retira ni aplica pintura, conservando el acabado original del vehículo.
* Daño mínimo: PDR evita la necesidad de lijar, rellenar y pintar, lo que potencialmente puede debilitar la estructura de la carrocería del vehículo.
Consideraciones importantes:
* Habilidad y Experiencia: La PDR requiere capacitación especializada y un técnico capacitado para lograr resultados óptimos.
* No apto para todas las abolladuras: La PDR no siempre es la mejor solución para todas las abolladuras, especialmente aquellas con daños graves.
* Encuentre un técnico acreditado: Es esencial encontrar un técnico de PDR con experiencia y buena reputación que pueda realizar reparaciones de alta calidad.