Pinturas:
* Pinturas al óleo: Holbein utilizó principalmente pinturas al óleo, lo que le permitió crear colores ricos y vibrantes y matices sutiles en los tonos de piel. Era conocido por su pincelada precisa y meticulosa, capturando detalles con notable precisión.
* Témpera: Aunque utilizaba principalmente óleo, Holbein ocasionalmente empleaba témpera para pintar de base o efectos específicos. La témpera, una pintura hecha con pigmento mezclado con yema de huevo, permitía un acabado más suave y menos brillante en comparación con la pintura al óleo.
Soportes:
* Paneles de madera: La mayoría de las pinturas de Holbein fueron ejecutadas sobre paneles de madera. Preparó cuidadosamente los paneles, asegurando una superficie lisa y estable para la aplicación de pintura.
* Lienzo: También utilizó ocasionalmente lienzos, especialmente para obras de mayor tamaño o aquellas destinadas a exhibición pública.
Otros materiales:
* Pan de oro: Holbein solía utilizar pan de oro para elementos decorativos, fondos o ropa, añadiendo un toque de opulencia y luminosidad.
* Punto de plata: Para los bocetos y dibujos preliminares, Holbein a veces empleaba punta plateada, una técnica que producía líneas delicadas sobre papel preparado.
* Tinta: Se utilizó tinta para detalles, sombreado y creación de líneas nítidas en sus dibujos y ocasionalmente para contornos en sus pinturas.
* Carbón: El carbón también se utilizó en bocetos preliminares y dibujos inferiores.
Ejemplos concretos de materiales en su obra:
* Los Embajadores (1533): Óleo sobre tabla de roble, con detalles en pan de oro.
* El Retrato de Enrique VIII (1536): Óleo sobre panel de roble, con dibujo inferior en punta plateada.
* Retrato de Erasmo de Rotterdam (1523): Óleo sobre tabla de roble, con detalles en pan de oro.
El dominio de Holbein sobre estos materiales le permitió crear retratos realistas y detallados, capturando las personalidades y complejidades de sus sujetos con asombrosa precisión. También empleó técnicas innovadoras, como el uso de la perspectiva y el claroscuro (el uso de luces y sombras), para crear una sensación de realismo y profundidad en sus pinturas.