* Expresión: Capturó matices sutiles en las expresiones faciales, desde sonrisas amables hasta ceños fruncidos pensativos, para transmitir el estado interior del modelo.
* Postura y Gesto: Rafael dispuso meticulosamente las poses y los gestos de sus modelos, a menudo enfatizando su presencia física y resaltando su individualidad.
* Ropa y Complementos: Usó ropa y accesorios para caracterizar aún más a sus sujetos. La elección de telas, colores y detalles como joyas y peinados contribuyeron a la impresión general de la modelo.
* Antecedentes y entorno: Los fondos y escenarios que Rafael eligió para sus retratos a menudo proporcionaron contexto e insinuaron el estatus social, la profesión o los intereses del modelo.
* Luz y Sombra: Utilizó magistralmente la luz y la sombra para esculpir los rasgos de sus sujetos, creando una sensación de profundidad y realismo.
* Paleta de colores: Los colores que Rafael seleccionó para cada retrato fueron cuidadosamente elegidos para complementar los tonos de piel y el atuendo del modelo, y para crear una impresión general armoniosa y evocadora.
En general, Rafael logró un notable nivel de percepción psicológica en sus retratos. No estaba simplemente representando semejanzas físicas, sino más bien capturando la esencia misma de las personalidades de sus sujetos. Era un maestro en transmitir emoción, inteligencia y carácter a través de su arte, haciendo que sus retratos fueran atemporales y cautivadores.