De hecho, tenía mucho cuidado con los papeles que elegía y muchas veces se negaba a usar trajes reveladores o participar en escenas que se consideraban demasiado atrevidas para su imagen.
Fue una importante estrella de Hollywood y un símbolo de pureza e inocencia durante las décadas de 1950 y 1960, y su imagen fue cuidadosamente cultivada para reflejar eso.