A continuación se ofrecen algunos consejos:
Conviértelo en un hábito:
* Programarlo: Reserva momentos específicos de tu día para hacer ejercicio, tal como lo harías para cualquier otra cita importante.
* Empiece poco a poco: Comience con 10 a 15 minutos de actividad cada día y aumente gradualmente la duración y la intensidad a medida que se sienta más cómodo.
* Encuentra actividades que disfrutes: Si disfrutas lo que haces, es más probable que lo sigas haciendo. Experimenta con diferentes actividades hasta que encuentres algo que te guste.
Incorporar movimiento a lo largo del día:
* Sube las escaleras: En lugar del ascensor, elige las escaleras siempre que sea posible.
* Caminando o en bicicleta: Elija caminar o andar en bicicleta en lugar de conducir siempre que sea posible, especialmente en distancias cortas.
* Levántate y muévete: Tome descansos frecuentes cuando esté sentado y levántese, estírese o camine cada 30 a 60 minutos.
* Utiliza tu hora de almuerzo para hacer ejercicio: Dirígete al gimnasio, sal a caminar o prueba una sesión rápida de yoga durante la pausa del almuerzo.
Hazlo social:
* Únete a una clase de fitness: Encuentra una clase que disfrutes y participa con un grupo.
* Hacer ejercicio con un amigo: Tener un compañero de entrenamiento puede ayudarte a mantenerte motivado y responsable.
Sea creativo:
* Combinar ejercicio con otras actividades: Sal a caminar mientras escuchas tu podcast o audiolibro favorito.
* Hazlo un asunto familiar: Realicen caminatas, paseos en bicicleta o jueguen juegos activos juntos.
Recuerda: Consulte con su médico antes de comenzar cualquier nuevo programa de ejercicios, especialmente si tiene algún problema de salud.
Es importante escuchar a tu cuerpo y evitar exagerar. ¡La consistencia es clave! Incluso pequeñas cantidades de actividad física pueden marcar una gran diferencia en su salud y bienestar general.