Ocurre cuando la frecuencia de una señal transmitida fluctúa alrededor de su valor nominal, provocando que la calidad del audio se deteriore.
Para garantizar una transmisión y recepción de alta fidelidad, el término oscilación de frecuencia de las estaciones de FM debe mantenerse dentro de límites estrictos establecidos por los organismos reguladores, generalmente alrededor de ±75 kHz para transmisiones mono y ±125 kHz para transmisiones estéreo.