En el cuento "La aventura del carbunclo azul" , Holmes menciona haber usado una zapatilla persa como escondite para la joya robada, pero en realidad no guarda nada en la punta. La zapatilla sólo se utiliza para demostrar los posibles escondites de la gema robada.
Entonces, si bien la imagen de una zapatilla persa con tesoros escondidos puede ser divertida de imaginar, no es una parte real del canon de Sherlock Holmes.