Esto ocurrió durante un verano particularmente tormentoso en 1816, también conocido como "el año sin verano" debido a los efectos de la erupción del Monte Tambora.
El grupo, aburrido por el mal tiempo, decidió hacer un concurso para ver quién podía escribir la mejor historia de fantasmas. Fue durante este concurso que Mary Shelley concibió la idea de Frankenstein.