El Dr. Mortimer obtuvo el manuscrito de su paciente, el Sr. Johnathan Smith , que también era propietario de la finca Baskerville Hall.
Es importante señalar que el Sr. Smith, al encontrar el manuscrito, lo consideró una fuente de gran ansiedad e incluso miedo. Se lo confió al Dr. Mortimer, probablemente esperando alguna explicación o alivio de su inquietante contenido.