Sin embargo, el relicario era un Horrocrux, un objeto mágico que contenía un fragmento del alma de Voldemort. El relicario estaba encantado con una poderosa magia oscura que se alimentaba de los miedos e inseguridades más profundos de quien lo llevaba. Sólo después de que Ron y Hermione destruyeron las propiedades mágicas del relicario, Harry descubrió su verdadera naturaleza.