Un día, Betty presencia un asesinato en el restaurante donde trabaja. Presa del pánico, huye a Los Ángeles, creyendo que debe reunirse con el "Dr. Ravelle" (quien cree que es el actor de la vida real que lo interpreta en la telenovela).
Su viaje para encontrarlo está plagado de desventuras, ya que se topa con el mundo real de la producción del programa y se encuentra con los actores de la vida real, que no son en absoluto lo que ella espera. Conoce al Dr. Ravelle de la vida real (interpretado por Greg Kinnear), un hombre brusco y cínico, y se ve envuelto en la investigación del asesinato.
La película navega por las líneas borrosas entre la realidad y la fantasía, explorando temas de amor, obsesión y el poder del escapismo. Al final, Betty descubre que su "vida real" es tan significativa y satisfactoria como su fantasía de telenovela, y debe encontrar una manera de reconciliar sus sueños con su realidad.