Si bien la conexión no es directa, el vampiro icónico de Bram Stoker se inspiró en gran medida en Vlad III, el Príncipe de Valaquia de la vida real, conocido por sus métodos brutales y su amor por empalar.
Así es como se desarrolla la conexión:
* Inspiración histórica: Stoker conocía a Vlad III y sus métodos de tortura, en particular el empalamiento, lo que le causó una fuerte impresión. Leyó sobre Vlad en relatos históricos e incluso se inspiró en una figura histórica llamada "Drácula" (que era un apodo de Vlad).
* Temas góticos: La novela de Stoker explora temas de oscuridad, horror y lo sobrenatural, que resonaron con la reputación de Vlad como una figura cruel e intimidante.
* Entorno de Transilvania: La historia de Drácula tiene lugar en Transilvania, la misma región donde nació y gobernó Vlad III.
* Nombre: Si bien Vlad III técnicamente no se llamaba "Drácula", el apodo se basó en la palabra latina "dracul", que significa "dragón". La asociación del nombre con el mal y el poder mejoró aún más la creación de Stoker de una aterradora figura de vampiro.
Si bien Drácula es un personaje ficticio, la imagen, la crueldad y la notoriedad del histórico Vlad el Empalador jugaron un papel importante en la configuración de su creación.