>"Además, el reino de los cielos es como un tesoro escondido en el campo. Cuando un hombre lo encontraba, lo volvía a esconder, y luego, lleno de alegría, fue y vendió todo lo que tenía y compró ese campo".
La lección moral de esta parábola es sobre el valor del Reino de los Cielos y el compromiso que exige:
* El Reino de los Cielos es un tesoro que vale todo: El hombre de la parábola reconoció inmediatamente el valor del tesoro y estuvo dispuesto a renunciar a todo lo demás para poseerlo. De manera similar, el Reino de los Cielos es el mayor tesoro, superando con creces cualquier riqueza terrenal.
* Encontrar el Reino requiere sacrificio: El hombre vendió todo lo que tenía para adquirir el campo con el tesoro. Esto representa los sacrificios que podemos necesitar hacer para seguir a Jesús y priorizar el Reino de los Cielos en nuestras vidas.
* La alegría viene de buscar el Reino: La alegría del hombre fue tan grande que estuvo dispuesto a dejarlo todo. El gozo de encontrar el Reino de los Cielos es un motivador poderoso y una recompensa que vale la pena buscar.
La parábola enfatiza que encontrar el Reino de los Cielos debería ser nuestra máxima prioridad y deberíamos estar dispuestos a hacer sacrificios para asegurarlo. Es un tesoro que vale más que cualquier otra cosa en el mundo.