En esta historia, Asimov explora un futuro en el que la humanidad se ha vuelto tan dependiente de las computadoras que ha olvidado cómo realizar aritmética básica, incluida la multiplicación. El protagonista, un hombre llamado Powell, redescubre el poder de la multiplicación y el placer del cálculo mental. Es una historia que invita a la reflexión y que examina los peligros de una dependencia excesiva de la tecnología y la importancia del pensamiento independiente.