* Para contar una historia: Kinney se inspiró en sus propias experiencias en la escuela secundaria y quería crear una historia divertida y con la que se pueda identificarse sobre los desafíos del crecimiento.
* Para crear personajes identificables: Su objetivo era retratar personajes imperfectos, incómodos y que luchaban con las presiones sociales de la adolescencia, algo con lo que muchos niños podían identificarse.
* Para experimentar con un formato único: La combinación de ilustraciones y texto en el libro fue algo nuevo y emocionante, lo que lo hizo visualmente atractivo y atractivo para los lectores jóvenes.
* Para compartir su amor por los cómics y las novelas gráficas: Kinney tenía pasión por esta forma de arte y quería crear algo que atrajera a lectores jóvenes que también estuvieran interesados en los cómics.
* Para ofrecer una perspectiva diferente sobre la infancia: Si bien muchos libros para niños se centran en experiencias felices e idealizadas, Kinney quería presentar una descripción más realista y honesta de los desafíos y triunfos del crecimiento.
En general, Jeff Kinney escribió El diario de un niño debilucho para compartir una historia identificable, crear personajes memorables, experimentar con un formato único y ofrecer una nueva perspectiva sobre los altibajos de la infancia.