A continuación se muestran algunos ejemplos de cómo se puede manifestar un grito de ayuda:
Verbal:
* Declaraciones directas: "Ya no sé qué hacer". "Me siento abrumado".
* Quejas y negatividad: Quejarse constantemente de cosas aparentemente pequeñas, expresando un pesimismo excesivo.
* Amenazas de autolesión o suicidio: Estos son serios y requieren acción inmediata.
* Pistas indirectas: "Me gustaría poder desaparecer." "Tal vez esté mejor solo".
No verbal:
* Cambios de comportamiento: Mayor retraimiento, aislamiento o agresión.
* Cambios físicos: Descuidar la higiene personal, cambios en los patrones de sueño, cambios en el apetito.
* Abuso de sustancias: Usar alcohol o drogas para afrontar la situación.
* Autolesiones: Cortes, ardores u otras formas de dolor autoinfligido.
* Cambios de apariencia: Cambios bruscos de vestimenta, peinado o maquillaje.
Es importante recordar que:
* Cada uno se expresa de manera diferente: Un grito de ayuda puede verse diferente según la personalidad de la persona y la situación específica.
* El grito de ayuda puede ser sutil: A veces, las señales se parecen más a susurros que a gritos.
* No todos los gritos de auxilio son obvios: Algunas personas pueden ser muy buenas ocultando sus luchas.
Si cree que alguien está pidiendo ayuda, es fundamental responder:
* Tómatelo en serio: No descartes ni ignores las señales.
* Ofrece tu apoyo: Hazles saber que estás ahí para ellos.
* Fomente la ayuda profesional: Si la situación es grave, anímelos a buscar terapia o asesoramiento.
* Escuche activamente: Bríndeles un espacio seguro y sin prejuicios para que hablen.
* No los presiones: Permítales abrirse a su propio ritmo.
Si usted mismo está experimentando un grito de ayuda, comuníquese con un amigo, familiar o profesional de confianza para obtener apoyo.
Recuerde, no está solo. Hay personas a las que les importa y quieren ayudar.