Hay varias razones por las que algunas personas creen que Shakespeare no escribió sus propias obras. Una razón es la falta de evidencia que respalde la autoría de Shakespeare. No se conoce ningún manuscrito escrito a mano por Shakespeare y no hay relatos contemporáneos de Shakespeare trabajando como escritor. Además, algunas personas argumentan que las obras de Shakespeare son demasiado complejas y sofisticadas para haber sido escritas por un hombre con sólo una educación primaria.
Otra razón por la que algunas personas creen que Shakespeare no escribió sus propias obras es el hecho de que hay una serie de inconsistencias y errores en sus obras. Por ejemplo, en la obra Julio César, en una escena se hace referencia al personaje de Bruto como "Bruto Casio". Además, algunas de las obras de Shakespeare contienen anacronismos o referencias a eventos que aún no habían sucedido cuando se escribió la obra.
A pesar de la evidencia que sugiere que Shakespeare pudo no haber escrito sus propias obras, también hay evidencia que respalda la autoría de Shakespeare. Por ejemplo, hay varias referencias contemporáneas a Shakespeare como dramaturgo, y sus obras se publicaron con su nombre. Además, las obras de Shakespeare están llenas de detalles e ideas personales que parecen ser coherentes con lo que se sabe sobre la vida de Shakespeare.
En última instancia, la cuestión de quién escribió las obras de Shakespeare es una cuestión de opinión. No existe evidencia definitiva que pruebe o refute la autoría de Shakespeare y es probable que el debate continúe durante muchos años.