Fortalezas:
* Sociedades científicas florecientes: La Royal Society, fundada en 1660, siguió siendo un centro de debate e investigación científica. Surgieron nuevas sociedades como la Sociedad Geológica y la Sociedad Astronómica, fomentando campos especializados.
* Científicos destacados: Inglaterra contaba con científicos destacados como Michael Faraday (electromagnetismo), Charles Darwin (evolución), Charles Babbage (computación), James Prescott Joule (termodinámica) y muchos otros. Hicieron descubrimientos innovadores y publicaron obras influyentes.
* Revolución Industrial: La Revolución Industrial impulsó la investigación científica. Los ingenieros e inventores buscaban constantemente formas de mejorar la maquinaria y los procesos, impulsando avances en física, mecánica y química.
* Universidades e Instituciones: Universidades como Cambridge y Oxford, junto con nuevas instituciones como la Royal Institution, proporcionaron plataformas para la educación y la investigación científica.
* Revistas científicas: Publicaciones como Philosophical Transactions of the Royal Society y Nature ayudaron a difundir los hallazgos y el conocimiento científicos.
Limitaciones:
* Acceso limitado a la ciencia: Si bien existían sociedades e instituciones científicas, la ciencia no era ampliamente accesible para la población en general. La educación era principalmente para la élite.
* Desigualdad de género: Las mujeres quedaron en gran medida excluidas de las actividades y la investigación científicas.
* Campos emergentes: Campos como la biología y la geología todavía estaban en desarrollo. La comprensión de las enfermedades, la genética y la historia de la Tierra era limitada.
En general: Inglaterra en el siglo XIX estaba a la vanguardia del progreso científico. Si bien el acceso al conocimiento científico era limitado para la mayoría, una comunidad científica próspera logró avances significativos en diversas disciplinas. Este período fue testigo de una transformación notable en la comprensión del mundo y en el establecimiento de las bases para la revolución científica que vendría después.