Literatura gótica:
* "Frankenstein" de Mary Shelley: Ambos exploran temas de creación monstruosa, el lado oscuro de la ambición científica y las consecuencias de alterar la naturaleza. Drácula también se basa en el uso que hace Shelley de la atmósfera gótica y elementos sobrenaturales.
* "Los misterios de Udolfo" de Ann Radcliffe: La novela de Radcliffe, un clásico de la ficción gótica, presenta a una heroína atrapada en un misterioso castillo con un oscuro secreto. Esta estructura de la trama y el énfasis en el suspenso y lo sobrenatural se repiten en Drácula.
* "Carmilla" de J. Sheridan Le Fanu: Esta novela corta, publicada en 1872, se considera una precursora directa de Drácula. Presenta a una vampira, Carmilla, que se alimenta de mujeres jóvenes, reflejando temas e imágenes que se encuentran en la novela de Stoker.
Literatura victoriana:
* "El retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde: Ambos exploran las consecuencias de la decadencia moral y la naturaleza seductora de los deseos prohibidos.
* "El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde" de Robert Louis Stevenson: Al igual que Drácula, “Jekyll y Hyde” profundiza en la dualidad de la naturaleza humana y la lucha entre el bien y el mal.
Otras inspiraciones:
* Folclore y Mitología: Stoker se basó en gran medida en el folclore de vampiros de Europa del Este, incorporando elementos de creencias y leyendas tradicionales en su narrativa.
* Acontecimientos y figuras históricas: Se dice que la figura histórica de Vlad el Empalador, un gobernante rumano conocido por su crueldad, inspiró el personaje de Drácula.
Es importante tener en cuenta: Si bien Drácula comparte elementos con estas obras, también destaca como una novela única e innovadora. Innovó el género vampírico, popularizó ciertos tropos y continúa cautivando a los lectores con su atmósfera oscura, profundidad psicológica y personajes icónicos.