Se miró las patas y sintió una oleada de ira. ¿Por qué se había ido en primer lugar? ¿Por qué había abandonado la seguridad de su hogar y la comodidad de su familia? No tenía respuestas. Simplemente había sentido un llamado, una necesidad de explorar, un deseo de encontrar algo más. Y ahora estaba aquí, solo y perdido.
Pero cuando el sol se ocultó tras el horizonte, proyectando largas sombras sobre el paisaje, sintió una extraña sensación de paz. No estaba solo. Había encontrado su camino, aunque fuera largo y difícil. Había encontrado su propósito. Y supo, con una certeza que sólo surge de lo más profundo del alma, que encontraría el camino a casa."