* Tono informal: La historia se cuenta desde la perspectiva de una adolescente, por lo que el lenguaje es informal y, a menudo, utiliza jerga y coloquialismos.
* Lenguaje figurado: Suzanne Collins utiliza muchos símiles, metáforas y personificaciones para crear imágenes vívidas y mejorar el impacto emocional de la historia.
* Lenguaje descriptivo: Collins utiliza descripciones detalladas para darle vida al mundo de Panem, incluidos los personajes, el escenario y los eventos.
* Vocabulario distópico: El libro presenta una serie de palabras y conceptos nuevos relacionados con la sociedad distópica de Panem, como "Cosecha", "Tributos" y "Capitolio".
* Simple y directo: Si bien la historia es compleja, el estilo de escritura es generalmente sencillo y accesible para una amplia audiencia.
En general, el lenguaje de Los Juegos del Hambre es atractivo, evocador y eficaz a la hora de transmitir los temas y mensajes de la historia.