Percy es rápidamente rescatado por su amigo Grover, un sátiro que revela la verdad sobre la vida de Percy:es un semidiós, hijo de Poseidón, el dios griego del mar. Grover tiene la tarea de proteger a Percy y se embarcan en un peligroso viaje para escapar de las Furias que lo persiguen. En el camino, se enfrentan a numerosos obstáculos, incluido un ataque de un Minotauro en medio de Manhattan, que obliga a Percy a descubrir sus verdaderas habilidades y darse cuenta del alcance de sus poderes.
El capítulo termina con Percy, Grover y Annabeth, una hija de Atenea, llegando al Campamento Mestizo, un santuario para semidioses, donde Percy finalmente siente que pertenece.