* Desafiando la visión aceptada de los virus: En ese momento, se pensaba que los virus eran demasiado pequeños y simples para cristalizarse, un proceso típicamente asociado con moléculas más grandes. El trabajo de Stanley cuestionó esta noción y sugirió que los virus tenían una estructura más compleja de lo que se creía anteriormente.
* Proporcionando evidencia de la naturaleza proteica de los virus: La cristalización de TMV por parte de Stanley le permitió aislar y estudiar los componentes del virus. Descubrió que el virus estaba compuesto principalmente de proteínas, lo que mejoró la comprensión de su estructura.
* Allanando el camino para futuras investigaciones: La capacidad de cristalizar virus abrió nuevas vías de investigación, permitiendo a los científicos estudiar su estructura, composición y replicación con mayor detalle.
Si bien el trabajo de Stanley inicialmente sugirió que el TMV era pura proteína, investigaciones posteriores revelaron que también contiene ARN. Sin embargo, su logro al cristalizar el virus marcó un gran avance en virología, lo que llevó a una comprensión más profunda de la naturaleza y estructura de estos agentes infecciosos.