"Venid ahora y razonemos juntos", dice el SEÑOR:"aunque vuestros pecados sean como escarlata, como la nieve serán blancos; aunque sean rojos como el carmesí, como lana serán".
Este versículo es una hermosa promesa del perdón y el poder limpiador de Dios. Enfatiza que incluso los pecados más oscuros pueden ser eliminados por la gracia de Dios.