1. Traiga el equipo adecuado. Asegúrate de que tu equipo tenga una variedad de Pokémon con diferentes movimientos que puedan cubrir todos los tipos. También es útil tener un Pokémon con el movimiento Excavar para escapar si las cosas se ponen demasiado difíciles.
2. Abastecerse de artículos. Asegúrate de tener muchos elementos curativos, como pociones y semillas reviver. También necesitarás algunos elementos restauradores de PP, como Ether y Elixir. Si puedes conseguir algunas bayas de Orán, también serán útiles.
3. Esté preparado para las trampas. Buried Relic está lleno de trampas, así que prepárate para esquivarlas. Algunas trampas se pueden ver, mientras que otras están ocultas. Tenga cuidado de no pisar ninguno de ellos, ya que pueden provocar daños u otros efectos negativos.
4. Tómate tu tiempo. No te apresures a través de Buried Relic. Tómate tu tiempo y explora cada piso a fondo. Hay objetos ocultos y Pokémon por todas partes. Te perderás muchos de ellos si vas demasiado rápido.
5. Rescata a otros Pokémon. Mientras exploras Buried Relic, encontrarás Pokémon que han quedado atrapados. Rescátalos y se unirán a tu equipo temporalmente. Esto puede resultar útil ya que tienes más Pokémon que te ayudarán a luchar y explorar. Solo asegúrate de que los Pokémon que rescates sean útiles en combate para no desperdiciar espacio.
6. Usa las habilidades de tus Pokémon. No todos los Pokémon son aptos para la batalla, pero muchos de ellos tienen habilidades únicas que pueden resultar útiles para explorar mazmorras y resolver acertijos. Por ejemplo, algunos Pokémon pueden ver objetos ocultos, mientras que otros pueden derribar paredes. Utilice estas habilidades a su favor a medida que avanza en Buried Relic.
7. No te rindas. Si sigues muriendo, no te rindas. Sigue intentándolo y eventualmente lo lograrás.