* Raíces Antiguas: Halloween (o Víspera de Todos los Santos) tiene sus raíces en los antiguos festivales de cosecha celtas, específicamente Samhain. Este festival marcaba el final del verano y el comienzo del invierno, una época en la que se creía que el velo entre los mundos de los vivos y los muertos era fino.
* Espíritus y fantasmas: Durante Samhain, la gente creía que los espíritus de los muertos regresaban a la tierra. Esta creencia se refleja en el uso de disfraces, máscaras y otras formas de disfraz, destinados a confundir a los espíritus o quizás apaciguarlos.
* Brujas: Las brujas, con su asociación con la magia y lo sobrenatural, encajan perfectamente en esta atmósfera de otro mundo. A menudo eran temidos y vistos como si tuvieran el poder de controlar espíritus e influir en los acontecimientos.
* Elfos y Hadas: Los elfos y las hadas, aunque no estaban directamente vinculados con los muertos, a menudo eran vistos como habitantes del mundo "salvaje" o "invisible", estrechamente vinculados a la naturaleza y lo sobrenatural. Su inclusión añade un toque de fantasía y encanto a las festividades.
En resumen, Halloween es una celebración de lo misterioso y mágico, y estas criaturas lo encarnan a la perfección. Nos recuerdan lo desconocido, lo invisible y la posibilidad de lo sobrenatural.
Aquí hay un poco más sobre cómo evolucionaron sus roles:
* Brujas: A medida que se extendió el cristianismo, la bruja se convirtió en un símbolo del mal y se la vinculó con el diablo. Sin embargo, la asociación con Halloween probablemente sea anterior a este cambio.
* Elfos y Hadas: En el folclore, las hadas y los elfos pueden ser traviesos, útiles o incluso peligrosos. Esta asociación se suma al elemento de imprevisibilidad y emoción que trae Halloween.
El atractivo de Halloween radica en su capacidad de abrazar lo fantástico y lo espeluznante. La inclusión de brujas, fantasmas, espíritus, elfos y hadas contribuye a esta atmósfera de asombro y emoción.