* Pérdida de memoria: En la Cámara de los Secretos, Lockhart intenta usar un hechizo de memoria con Harry y Ron, pero resulta contraproducente. Termina borrando su propia memoria, convirtiéndose en un caparazón vacío de su antiguo yo.
* San. Mungo: Lo llevan al Hospital St. Mungo para Enfermedades y Heridas Mágicas, donde permanece bajo el cuidado de Madame Malkin.
* Sin cura: No hay indicios de que su memoria se recupere alguna vez. Se da a entender que es poco probable que pueda recuperar sus recuerdos, ya que permanecerá en un estado de feliz ignorancia sobre su propio pasado.
En conclusión, el final de Lockhart es trágico. Pierde su fama, su carrera y, lo más importante, sus recuerdos. Mientras todavía está vivo, es efectivamente un alma perdida, un marcado contraste con el mago ensimismado y hambriento de fama que alguna vez fue.