La cicatriz es un elemento ficticio de la historia de Harry Potter, una marca de su supervivencia del ataque de Voldemort y un símbolo de su conexión con el Señor Oscuro.
Es importante recordar que Daniel Radcliffe es un actor que interpreta a un personaje ficticio. Si bien le da vida increíblemente bien al personaje de Harry Potter, es un individuo separado con su propia apariencia única.