Así es como sucedió:
* No utilizó llave ni ningún medio técnico para abrir la caja fuerte.
* En cambio, utilizó una granada falsa y su presencia intimidante para convencer al director del banco y a un cajero de que abrieran la caja fuerte.
* Los obligó a colocar el dinero en una bolsa.
Entonces, la clave de su éxito no fue una herramienta sofisticada, sino su capacidad para farolear y jugar con el miedo de la gente. Es un movimiento clásico de Eastwood, que muestra su icónica combinación de dureza y astucia.