1. Pokémon se libera:
* Este es el resultado más común. Si no logras aterrizar la Poké Ball, es probable que el Pokémon se libere y permanezca en la batalla.
* Esto no significa necesariamente que no tengas suerte. Puedes seguir lanzando Poké Balls hasta que lo logres, o intentar debilitar aún más al Pokémon para aumentar tus posibilidades.
2. El Pokémon escapa:
* Si no logras atrapar un Pokémon con una Poké Ball, existe la posibilidad de que huya de la batalla por completo, especialmente si su salud es baja.
* Este es un resultado frustrante, ya que significa que pierdes la oportunidad de capturar al Pokémon y es posible que tengas que encontrarlo nuevamente.
3. El Pokémon empieza a entrar en pánico:
* Algunos Pokémon tienen estados especiales de "pánico", en los que se vuelven más difíciles de atrapar después de fallar un intento de captura.
* Esto puede desencadenarse por repetidos intentos fallidos de captura o por el uso de ciertos tipos de Poké Balls (como la Timer Ball).
* Un Pokémon en pánico será más difícil de atrapar e incluso puede huir de la batalla.
4. Los ataques Pokémon:
* Si estás usando una Poké Ball que requiere que el Pokémon esté dormido o congelado, el Pokémon puede despertarse o liberarse de la condición de estado durante el intento de captura.
* Esto puede provocar que el Pokémon ataque, dificultando la captura.
Consejos para atrapar Pokémon en el Coliseo:
* Reducir la salud del Pokémon: Cuanto más débil sea el Pokémon, mayores serán las posibilidades de captura.
* Condiciones de estado de uso: Dormir, Congelar y Parálisis facilitan la captura.
* Usa la Poké Ball adecuada: Las diferentes Poké Balls ofrecen distintas tasas de captura. Utilice Timer Balls para Pokémon debilitados o Great Balls para tener más posibilidades de atraparlos.
* No te rindas: ¡Sigue lanzando Poké Balls! A veces, sólo hace falta un poco de suerte.
Recuerda, la clave para capturar con éxito en el Coliseo es paciencia, estrategia y un poco de suerte.