Técnicamente, la varita de Harry nunca se "arregla" por completo en el sentido tradicional. He aquí por qué:
* El núcleo está dañado: El núcleo de plumas de fénix de la varita de Harry es la fuente de su poder mágico. Está inherentemente ligado a su propia magia y no puede ser reemplazado sin afectar las propiedades únicas de la varita.
* La conexión es irrompible: Harry y su varita tienen una conexión mágica y profunda. El daño al núcleo representa un cambio en su vínculo, que no puede revertirse simplemente con reparaciones.
* La "solución" es temporal: A lo largo de la serie, la varita de Harry se repara varias veces. Ollivander incluso menciona que su "curación" continuará con el tiempo. Sin embargo, estas reparaciones son sólo temporales y la varita sigue siendo frágil.
Sin embargo, la varita de Harry funciona y continúa usándola durante toda la serie. Esto sugiere que funciona bastante bien, incluso con el núcleo dañado.
Entonces, si bien la varita de Harry no se "repara" completamente, funciona de manera efectiva y las reparaciones le permiten continuar usándola durante su viaje mágico.