Cambios en la dieta:
* Coma muchos alimentos ricos en vitamina C:
* Frutas: Naranjas, pomelos, fresas, limones, limas, kiwi, arándanos, papaya, melón.
* Verduras: Brócoli, coles de Bruselas, col rizada, espinacas, pimientos (especialmente rojos), tomates, patatas (con piel).
* Céntrese en alimentos frescos: La vitamina C se pierde durante la cocción y el procesamiento, por lo que las frutas y verduras frescas son las mejores.
* Considere suplementos: Si le preocupa obtener suficiente vitamina C, hable con su médico acerca de un suplemento de vitamina C.
Otras consideraciones:
* Fumadores: Fumar reduce los niveles de vitamina C, por lo que los fumadores deben prestar especial atención a su ingesta.
* Bebés: Los bebés amamantados deben recibir suplementos de vitamina C hasta que puedan comer una variedad de alimentos.
* Ancianos: Los adultos mayores pueden tener problemas para absorber la vitamina C.
* Ciertas condiciones médicas: Algunas afecciones médicas, como la enfermedad renal crónica y la enfermedad inflamatoria intestinal, pueden interferir con la absorción de vitamina C.
Nota importante: Esta información es para fines de conocimiento general y no constituye consejo médico. Consulte siempre con su médico o un profesional de la salud para obtener un asesoramiento personalizado.