En Harry Potter y la Piedra Filosofal, la pequeña botella contiene la poción que Dumbledore preparó para proteger la Piedra de cualquiera que no estuviera destinado a tenerla.
La poción fue creada para vencer una serie de trampas y obstáculos que sólo alguien con intenciones puras podría superar. El coraje y la pureza de corazón de Harry le permitieron usar la poción para atravesar las llamas y llegar a la Piedra.