Así se desarrollaron los hechos:
* El dragón era un Colacuerno húngaro: Una criatura peligrosa que escupe fuego, pero también una posesión preciada de un mago rico llamado Nicolas Flamel.
* Hagrid lo estaba custodiando: Se le encomendó la tarea de mantener al dragón en secreto, pero este escapó y provocó el caos.
* El dragón no atacó a nadie directamente: Si bien escupía fuego y causaba destrucción, su objetivo principal era encontrar el camino de regreso a Flamel.
* El Ministerio de Magia se ocupó del dragón: Usaron magia poderosa y su experiencia para someter y capturar al dragón, presumiblemente devolviéndolo al cuidado de Flamel.
Entonces, el dragón no fue eliminado, sino capturado y devuelto a su legítimo dueño. Este evento sirvió como un punto importante de la trama de la historia, mostrando el peligro y la magia presentes en el mundo mágico y resaltando la conexión de Hagrid con criaturas peligrosas.