La letra pinta vívidamente una imagen de una "tierra despojada" mientras las operaciones mineras dejan devastación y desplazan a los propietarios tradicionales. Las referencias a "cielos negros", "ríos rojos" y "lluvia venenosa" simbolizan la degradación ambiental causada por los procesos mineros, como la minería a cielo abierto y la extracción de uranio, y los residuos tóxicos que dejan.
Además, la canción destaca poderosamente las luchas y la resistencia de las comunidades indígenas, cuyas tierras sagradas y prácticas culturales se ven perturbadas por las actividades mineras. La frase "Cuando las excavadoras vengan a tomar nuestra tierra/ Tomaremos nuestras lanzas y lucharemos/ Por la tierra, por nuestra vida, por nuestra ley" captura su feroz determinación de proteger sus territorios y tradiciones ancestrales.
"Blue Sky Mine" sirve como una llamada de atención, instando a la sociedad a reconocer el daño social, ambiental y cultural infligido por la explotación incontrolada de recursos. Es un recordatorio de que la búsqueda de riqueza y desarrollo no debe realizarse a expensas de los derechos indígenas, los ecosistemas sostenibles y las generaciones futuras.
La letra de "Blue Sky Mine" sirve como un poderoso recordatorio de la urgente necesidad de abordar y transformar las prácticas de explotación y promover prácticas mineras responsables que respeten los derechos indígenas y preserven el medio ambiente.