Las almohadillas hechas de materiales más duros, como cuero o fieltro, normalmente durarán más que las hechas de materiales más blandos, como goma o espuma. Además, los pads que se tocan en climas húmedos deberán reemplazarse con más frecuencia que los que se tocan en climas secos.
Es importante que un técnico calificado revise periódicamente las almohadillas de su flauta para asegurarse de que estén en buenas condiciones. Si las almohadillas están desgastadas o dañadas, pueden afectar la facilidad de ejecución de la flauta e incluso causar daños al propio instrumento.