He aquí por qué fue tan eficaz:
* Espeluznante e inquietante: La melodía minimalista y repetitiva de la canción y el uso de instrumentos inusuales crean una sensación de inquietud y temor.
* Resonancia temática: La evolución gradual de la música y los cambios inesperados de tono reflejaron el horror creciente y la posesión demoníaca experimentados por el protagonista.
* Manipulación emocional: La naturaleza melancólica e inquietante de la canción realzó efectivamente el impacto emocional de las escenas más aterradoras de la película.
Friedkin inicialmente quería usar otra pieza musical, pero el sello discográfico lo convenció de darle una oportunidad a "Tubular Bells". El resto, como dicen, es historia. La canción se convirtió en sinónimo de la película, convirtiéndola en una de las piezas de música de terror más reconocibles e influyentes jamás escritas.