En *Julio César* de Shakespeare, Bruto cree que al matar a César, han liberado a Roma de la tiranía. Sin embargo, Antony es una figura poderosa y tiene muchos seguidores. Bruto sabe que una confrontación directa con las fuerzas de Antonio sería desastrosa.
Por ello, Bruto propone marchar hacia Filipos para encontrarse con Antonio y Octavio. Él cree que la ubicación les dará una ventaja estratégica y obligará a Antonio y Octavio a luchar en sus términos.
Sin embargo, esto finalmente resulta ser un error fatal. La batalla de Filipos es una victoria decisiva para Antonio y Octavio, que conduce al trágico suicidio de Bruto.