Esta epopeya de seis minutos es un excelente ejemplo de canción terciaria, con su estructura compleja, múltiples secciones y cambios de tempo y estado de ánimo. Comienza con una introducción lenta y operística, seguida de un verso más alegre y orientado al rock. Luego, la canción se divide en una compleja sección de armonía de varias partes, antes de regresar al tema principal. La canción termina con un final poderoso y emotivo, que presenta un estribillo repetido de "Galileo".
"Bohemian Rhapsody" es un ejemplo clásico de canción terciaria, y su popularidad y aclamación han solidificado su lugar en la historia de la música.