El libro se centra en la perspectiva de los niños, quienes creen que sus padres los han abandonado. Más tarde descubren que la "Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Niños" (SPCC) se llevó a sus padres.
El lector puede inferir que los padres fueron considerados no aptos para cuidar a sus hijos, pero el motivo exacto de su expulsión sigue sin estar claro. Se sugiere que pudieron haber sido negligentes o emocionalmente indisponibles, pero el libro no profundiza en los detalles de sus acciones ni en el razonamiento del SPCC.
La naturaleza ambigua de la desaparición de los padres aumenta el misterio y la intriga de la historia, dejando a los lectores reflexionar sobre las complejidades de la familia y la responsabilidad.