En la historia, la madrastra y las hermanastras están celosas de la belleza de Cenicienta y quieren ir ellas mismas al baile. Intentan deliberadamente evitar que Cenicienta asista, primero obligándola a hacer las tareas del hogar y luego burlándose de su ropa y apariencia.
La razón por la que Cenicienta finalmente va al baile es por la magia de su hada madrina.