Si bien técnicamente no eran "soplones" en el sentido tradicional, a menudo estaban involucrados en tratos turbios, eran impredecibles y propensos a tener problemas, y a menudo proporcionaban información a Crockett y Tubbs (a veces sin saberlo) que ayudaba a resolver casos.
Eran más parecidos a "informantes" o "testigos cooperantes", pero su naturaleza volátil y sus motivos a veces cuestionables los convertían en una fuente constante de estrés y peligro para los detectives.