* Primera mujer Primera Ministra: La elección de Gillard como Primer Ministro en 2010 fue un momento histórico, que rompió una larga tradición de liderazgo masculino en Australia.
* Liderazgo durante la crisis financiera global: Navegó por Australia a través de las secuelas de la crisis financiera de 2008, implementando medidas de estímulo económico y llevando al país a una recuperación relativamente rápida.
* Introducción del Plan Nacional de Seguro de Incapacidad (NDIS): El gobierno de Gillard fue responsable de introducir el NDIS, una reforma social innovadora destinada a mejorar las vidas de las personas con discapacidad.
* Impuesto al carbono: Introdujo un impuesto al carbono como parte de la política de cambio climático del gobierno. Esto resultó controvertido y, en última instancia, contribuyó a su caída política.
* "Discurso misógino": El poderoso discurso de Gillard en el Parlamento, denunciando la misoginia y el sexismo, se convirtió en un momento histórico en la historia política australiana.
* Retos de liderazgo: Enfrentó constantes desafíos de liderazgo dentro de su propio partido, que culminaron con su reemplazo por Kevin Rudd en 2013.
El tiempo de Gillard en el cargo estuvo marcado tanto por éxitos como por desafíos, pero su legado sigue siendo significativo. Se la considera una líder fuerte y capaz que tuvo un impacto duradero en la política y la sociedad australianas. Su logro de convertirse en la primera mujer Primera Ministra de Australia inspira a muchos y sigue siendo un motivo de orgullo para muchos australianos.