Narrativa:
* Trama convincente: Una historia bien estructurada con conflictos interesantes, personajes creíbles y resoluciones satisfactorias.
* Personajes fuertes: Personajes con profundidad, motivaciones y cualidades identificables, incluso si no son "buenas" personas.
* Temas interesantes: El cómic explora temas y conceptos significativos que resuenan en el lector.
* Buen ritmo: La historia se desarrolla a un ritmo natural, manteniendo al lector interesado sin apresurarse ni demorarse.
Imágenes:
* Estilo artístico dinámico: El arte es visualmente atractivo, expresivo y complementa la historia.
* Narrativa clara: El arte transmite eficazmente acción, diálogo y emociones.
* Diseño de personajes fuerte: Los personajes son memorables y distintos, y comunican visualmente sus personalidades.
* Uso efectivo del diseño del panel: Los paneles guían la mirada del lector y contribuyen a la narración.
Escrito:
* Diálogo fuerte: El diálogo suena natural y refleja las personalidades de los personajes.
* Narración atractiva: La voz del narrador contribuye a la historia y no parece intrusiva.
* Buen uso de juegos de palabras: El humor, las frases inteligentes y la elección de palabras impactantes mejoran la experiencia de lectura.
Más allá de lo básico:
* Originalidad: El cómic ofrece algo fresco y único, ya sea en su premisa, personajes o estilo artístico.
* Resonancia emocional: La historia evoca fuertes emociones en el lector, haciéndolo conectar con los personajes y los temas.
* Momentos memorables: El cómic presenta momentos que permanecen con el lector mucho después de terminar de leer.
En última instancia, un "buen" cómic es aquel que resuena en el lector individual. Lo que a una persona le parece atractivo, a otra le puede parecer aburrido. No existe una fórmula única, pero estos elementos suelen estar presentes en cómics de gran prestigio.