Este término se utiliza a lo largo de la novela para referirse a las criaturas que "nacen" de la mordedura de un vampiro y se convierten ellos mismos en no-muertos. Enfatiza su conexión con la noche y su naturaleza siniestra y compartida.
La frase aparece sobre todo en la famosa frase pronunciada por el propio Drácula:"¡Yo soy la noche! " y "¡Yo soy la oscuridad! " y luego "¡¡Soy los Niños de la Noche! "
Es importante recordar que si bien el término "Niños de la noche" se refiere directamente a los vampiros en Drácula, se ha convertido en un término más amplio y metafórico utilizado para describir a las criaturas de la noche en otras obras de ficción.