Si bien el personaje que interpreta, Sara Fitzgerald, tiene la cabeza rapada en la película, lo logró con una peluca. Díaz ha declarado en entrevistas que no se sentía cómoda con la idea de afeitarse la cabeza para el papel.
Es una práctica común en el cine y la televisión utilizar pelucas y prótesis para cambios significativos en la apariencia, especialmente cuando el actor es conocido por su apariencia característica.