He aquí por qué:
* Reconocimiento Legal: El matrimonio es un contrato legal reconocido por el Estado y requiere dos personas vivas que den su consentimiento. Los dibujos animados son personajes ficticios y no tienen personalidad jurídica.
* Capacidad: Para que un matrimonio sea válido, ambas partes deben tener la capacidad legal para consentirlo. Los dibujos animados carecen de la capacidad de dar consentimiento o celebrar contratos legales.
* Objetivo del Matrimonio: El matrimonio es la unión de dos personas que eligen pasar sus vidas juntas, formar una familia y compartir responsabilidades. Una caricatura no puede cumplir con estos aspectos del matrimonio.
Si bien es divertido imaginar casarse con tu personaje de dibujos animados favorito, no es un escenario legal o realistamente posible.