En la película, Mary Shaw es representada como un espíritu vengativo que asesina a niños y los convierte en muñecos. Esta es una historia ficticia únicamente con fines de entretenimiento.
Los creadores de la película se inspiraron en una variedad de mitos y folclore del mundo real sobre las muñecas y la ventriloquia, incluida la leyenda de Robert the Doll. Sin embargo, la capacidad de convertir personas en muñecos es un concepto puramente ficticio dentro del universo de la película.